Todas las CABRONAS llevamos por dentro características que nos definen y diferencian de las demás de nuestra especie. Todas tenemos virtudes y defectos, pero no debemos dejar que nuestros defectos opaquen las muchas virtudes que poseemos. Las Cabronas sabemos controlarnos ante las situaciones que generan estrés; las Cabronas no discutimos, solamente defendemos nuestro punto de vista (ojo ) siempre y cuando ese "punto de vista" tenga como fundamento una verdad; la Cabrona no intenta convencer a nadie de quién es ella, la Cabrona ES LO QUE ES y ya!
Una Cabrona es el ser mas dulce con sus mascotas, con sus sobrinos, con sus hijos, con los hijos de sus amig@s, con sus amistades pero, también es una mujer seria y formal, posee un carácter fuerte pero ojo... no te confundas, no es "amargada", sabe muy bien cuando algo le conviene y cuando no, es sabia en la toma de decisiones pero cuando se equivoca no tiene ningún problema en aceptarlo y ofrecer disculpas sinceras.
Una Cabrona sabe comportarse de acuerdo al contexto... de acuerdo a la situación en la que se encuentra; una Cabrona tiene derecho a reírse de todo cuanto quiera porque ha aprendido a reírse de sí misma (ojo... no hablo de burlarse de los demás) ; así somos nosotras....
- El modo complaciente: cuando utilizamos este modo somos excesivamente atentas, serviciales y buenas. Cualquier cosa que nos digan la tomamos muy bien, recibimos todo con una sonrisa casi como si no escucháramos lo que se nos está diciendo, puesto que lo más importante para nosotros es sonreír y sentirnos bien. Nada nos molesta ni nos afecta, nada nos saca de nuestra sonrisa, lo cual es muy bueno!
- El modo maternal 100%: en este modo resolvemos todo a todos o a casi todos. Corremos para que no se olviden de llevar tal cosa, nos anticipamos a los hechos y nos jactamos de ello. Lo hacemos por los demás... esto no es bueno porque no dejamos "SER" al otro... le quitamos el impulso de hacer algo. OJO CABRONAS... Todo con moderación!
- El modo quejosa: en este modo siempre tenemos un “pero” a flor de labios. “Nos gusta tal cosa, pero”…”Nos encanta como sos, pero”…”Está bien como hiciste ese trabajo, pero”… Aquí siempre vemos una oportunidad para la crítica, para dar una visión negativa. Tenemos más NO, que SI. En este modo no hay reflexión inicial, primero nos quejamos y después vemos si escuchamos. Las mujeres quejosas hablamos mucho!
- El modo autoritaria: en este modo reaccionamos casi siempre enérgicamente, nuestra voz es de volumen alto, nuestro cuerpo muestra una actitud rígida. Asustamos incluso con la mirada. Cuando hablamos damos una imagen de seguridad, de que “sabemos” lo que estamos diciendo pero…detrás de esto reflejamos cierta inseguridad pues tendemos a alzar la voz para que los demás se vean obligados a cumplir con nuestras órdenes. Eso no es NADA bueno Cabrona... no queremos que te vean como Cruella De Vil.
- El modo indiferente: en este modo generalmente ponemos cara de “ni”…ni muy contenta, ni muy enojada, ni muy apasionada, ni muy sociable. Pareciera que nada de nada nos mueve. No nos comprometemos emocionalmente, no nos involucramos, no participamos activamente. “Estamos, pero no estamos”.
- El modo “sabelotodo”: en este modo estamos siempre dispuestas a filosofar profundamente acerca de cualquier tema que se proponga. Siempre tenemos un “fundamento científico” para explicar por qué paso esto o aquello. En este modo cuando hablamos estamos casi escribiendo un libro al mismo tiempo!
- El modo víctima: en este modo sentimos que todo, pero todo lo malo nos ocurre únicamente a nosotras. Todos los sucesos de la vida están ahí puestos para “rompernos los esquemas” solo a nosotras. Este es un lugar común en el que solemos caer y permanecer…
- El modo salvadora: en este modo rescatamos a amigos, animales y cosas por el camino, porque nos dan lástima. Una de las palabras favoritas es “pobrecito/a”.Tenemos el profundo deseo de ayudar al otro y lo hacemos con mucho amor.
- El modo graciosa o divertida: siempre hay una mujer destinada a decir bromas, chistes y a sacarnos del paso cuando las conversaciones se tornan difíciles. La ocurrente. La que entra a la reunión hablando fuerte o riéndose, intentando contagiarnos de su “buen humor”.
- El modo “pichada”: en este modo tan conocido por todas tenemos un estado de descontento, no nos gusta nada, no nos viene bien casi nada, no sabemos muy bien si estamos enojadas o tristes, pero que no estamos bien, es seguro.
- El modo insegura: en este modo preguntamos todo el tiempo si hacemos ¿esto o aquello?, si vamos para ¿allá o nos quedamos?, si nos ponemos ¿esto o lo otro?, si decimos ¿algo o nos callamos? La duda es nuestra fiel compañera. Dependemos de la opinión de los demás en un 100%. Vivimos “en red”. Nunca decidimos nada solas y si tomamos una decisión, es posible que nos arrepintamos al instante y vayamos corriendo a preguntar de nuevo!
- El modo sacrificada es alguien que todo lo hace con sufrimiento, con esfuerzo, luchando. Pero lo hacemos de tal manera que ya ni nos damos cuenta de eso que sentimos, estamos súper compenetradas en ese rol.

No hay comentarios:
Publicar un comentario